En relación con la teoría de los rasgos o disposiciones estables de conducta, la personalidad de un individuo está constituida por una organización características de rasgos o variables personales, por los cuales la persona responde y se adapta a los estímulos. En este sentido, se sostiene que los rasgos están presentes en las distintas personas, siendo la diferencia en cómo se manifiestan de forma consistente y estable en la conducta del sujeto, respecto de cada contexto.
Haciendo referencia a la amenaza y afectación propia a la salud por causa del Covid-19, además de las implicaciones del aislamiento y medidas de bioseguridad en la que se incurrió por tal motivo, es interesante analizar ese suceso con base en las disposiciones de la conducta, e invitar al recuerdo de cuántos, cuáles, y cómo, muchos de nuestros conocidos o cercanos vivieron a su parecer tan fatal situación; aun manifestando esa personalidad única que conocíamos de ellos antes de lo sucedido y que permaneció como una marca destacada en esta situación desconocida para todos.
Es posible, que muchos de nosotros sentíamos la cercanía de otros a través de las pantallas o de las aplicaciones de chats, por parte de esas mismas personas que siempre han buscado la forma de hacerse presente en nuestras vidas, pero ante la pandemia mundial, lo hacían de forma virtual y hasta constante. Por el contrario, nos resultó predecible en algunos casos, que personas cuyas relaciones interpersonales no se evidenciaban tan relevantes, estuvieran totalmente ausentes de nuestro radar y de nuestro nuevo entorno remoto.
Katerin Cuevas
Bermúdez Moreno, J. & Pérez García, A. (2017). Psicología de la personalidad: teoría e investigación. Volumen I. UNED - Universidad Nacional de Educación a Distancia. https://elibro.net/es/ereader/ula/48903?

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