Respecto de la interrogante común sobre si un alto puntaje en una prueba de inteligencia es directamente proporcional a que aumente el rendimiento escolar o laboral de una persona, es importante señalar que esos instrumentos han sido diseñados para tomar solo una muestra de la conducta, es decir, su finalidad no es ser 100% concluyente para todos los desempeños del individuo, sino para estimar acerca de su nivel intelectual.
En otras palabras, los test de inteligencia pronostican con bastante precisión el éxito escolar, pero no pueden asegurar un futuro triunfo laboral; siendo que las pruebas de inteligencia limitan dicho constructo solo a la capacidad de resolver problemas lógicos y lingüísticos, sin considerar las competencias requeridas en profesiones o labores específicas. Asimismo, los resultados de este tipo de instrumentos si son efectivos, pero siempre en cuanto a un desempeño del individuo en contextos óptimos.
Cabe destacar que, así como los test de inteligencia, aptitudes y habilidades, requieren que los sujetos medidos respondan de la mejor forma a lo que se les pregunta, es decir, que tengan una ejecución máxima; asimismo, para medir el desempeño del individuo en referencia de acuerdo con lo previsto por la prueba, eso también debe hacerse considerando si el entorno en el que se esté desarrollando la vida académica o laboral del sujeto objeto de estudio también es el más óptimo.
Por otra parte, para asegurar la solidez de la evaluación de las pruebas de inteligencia, su aplicación debe estar apegada al cumplimento de los estándares requeridos para dichos procesos, que exista una buena relación con el examinado, y que la motivación del sujeto participante sea tal que no se afecte su ejecución.
No obstante, es válida la advertencia sobre etiquetar a las personas por el resultado de los test de inteligencia, ya que eso puede cercar las posibilidades del individuo estudiado dentro de una “profecía auto-realizada”, hasta afectar sus emociones y llevarlo a una situación de vida negativa.
YUDELIZ
CUEVAS
Aiken, L. R. (2003). Tests psicológicos y evaluación (11th
Edición). Pearson HispanoAmerica. http://biblio3.url.edu.gt/Libros/tests_p/1.pdf
Ardila, R. (2011). Inteligencia.
¿qué sabemos y qué nos falta por investigar? Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Fisicas y
Naturales, 35(134), 97–103. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0370-39082011000100009

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