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Un poco de resiliencia


La resiliencia se puede definir, como la capacidad humana para transformarse positivamente ante situaciones desfavorables de la vida, y está representada por un conjunto de características humanas que resultan de un proceso dinámico, de interacción de factores resilientes o fuentes de resiliencia, el entorno, y características propias de la persona; que le permiten superar la adversidad y desarrollar dicha capacidad basado en pilares de resiliencia.

Es importante señalar que el proceso de resiliencia se da si el sujeto reanuda su desarrollo luego de enfrentar periodos de agonía psíquica. En este sentido los factores de riesgo y factores protectores son protagonistas en ese complejo sistema social, siendo los primeros las situaciones adversas o de dolor, y los segundos, los escudos protectores que atenúan y transforman positivamente los efectos negativos de los primeros.

Cabe destacar que, las capacidades que le permiten al sujeto sobreponerse a los problemas, construir con base en ellos y proyectarse a futuro, son definidas como pilares de resiliencia. Entre estos destaca la autoestima, la confianza, la autonomía, el sentido del humor, el pensamiento crítico, la iniciativa y la creatividad.

Lo importante: Todos tenemos algo de resilientes y todos podemos ser promotores de resiliencia en otros, mediante las buenas relaciones con los demás, comprendiéndolos y aceptándolos a pesar de sus diferencias.

Alejo, S. Betinotti, V. & Broitman, M. (2015). Arte y resiliencia. Ediciones UNL. Recuperado de: https://elibro.net/es/ereader/ula/77107?

Madariaga, J. M. (2014). Nuevas miradas sobre la resiliencia: ampliando ámbitos y prácticas. Editorial Gedisa. Recuperado de https://elibro.net/es/ereader/ula/61204?

Uriarte, J.(2005). La resiliencia. Una nueva perspectiva en psicopatología del desarrollo. Revista de Psicodidáctica. Recuperado de https://www.redalyc.org/pdf/175/17510206.pdf


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