El adolescente dentro de su proceso tiene la capacidad de pensar de forma compleja, lo que se les debe hacer entender, para que estén atentos a no dejarse llevar por la impulsividad y necesidad de experimentar cosas que los expongan al riesgo.
Por otra parte, y en relación con el complejo constructo de la resiliencia, en el adolescente se debe fortalecer esta capacidad para que le sirva de herramienta en su toma de decisiones. Los adultos de su entorno deben promover una fuerte e inquebrantable relación afectuosa con el adolescente, con el fin de generar en él tanta autoestima [pilar de resiliencia] que se le facilite relacionarse con su medio y poder confiar en sí mismo.
Finalmente, es injusto que se le reduzca al adolescente a un problema determinado, sin considerar su personalidad y desarrollo de capacidades por consecuencia de todo lo negativo y positivo que ello implica. En este aspecto, el no contar con un apoyo familiar directo, no sería una limitante definitiva para que el adolescente pueda tomar adecuadas decisiones.
Katerin Cuevas
Alejo, S., Betinotti, V. & Broitman, M. (2015). Arte y resiliencia. Ediciones UNL. Disponible en: https://elibro.net/es/ereader/ula/77107?
Papalia, D. y Martorell, G. Duskin, F. R. (2019). Desarrollo humano (14a. ed.). McGraw-Hill Interamericana. https://mcgrawia-ip.vitalsource.com/books/9781456284909
Pinto, E. (2007). La educación de los hijos como los pimientos de padrón. Editorial Gedisa.

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